Desde que Juan Pablo Valdés y AgustÃn Faraldo asumieron sus cargos el 10 de diciembre de 2025, el ritmo de la gestión provincial ha sido vertiginoso, pero desigual. Mientras el Centro Administrativo de la capital se ha convertido en un desfile constante de intendentes del interior, el despacho del jefe comunal de Paso de los Libres permanece a la espera de un llamado que, hasta el momento, parece haber sido omitido de la agenda oficial.
La situación resulta paradójica. Faraldo encabeza uno de los distritos más grandes de la provincia y un bastión que el radicalismo logró recuperar de manos del peronismo. Sin embargo, ese peso electoral y territorial no ha sido suficiente para que Valdés lo reciba en el marco de las reuniones de planificación que ya beneficiaron a más de una decena de localidades.
El cronograma de exclusión es elocuente:
El 20 de enero, el gobernador recibió a los mandatarios de Mocoretá, Goya y Loreto.
El 28 de enero, fue el turno de Monte Caseros, San Isidro y 9 de Julio.
El 29 de enero, se sumaron Estación Torrent, Itá Ibaté y Gobernador MartÃnez.
Finalmente, este lunes 2 de febrero, la agenda incluyó a Santo Tomé, Mburucuyá, Guaviravà y San Carlos.
Para Paso de los Libres, la demora no es solo un gesto de cortesÃa polÃtica, sino una cuestión de urgencia operativa. La ciudad se encuentra en su momento más álgido del año: el Puente Internacional AgustÃn P. Justo-Getúlio Vargas es testigo del paso de miles de turistas hacia las playas brasileñas, exigiendo una coordinación estrecha con la provincia en materia de seguridad, salud y logÃstica urbana.
En los pasillos de la municipalidad libreña, la inquietud crece. Lo que inicialmente se interpretó como una cuestión de tiempos administrativos, hoy se percibe como un "ninguneo" institucional. La falta de contacto directo entre Valdés y Faraldo genera una incógnita sobre el futuro de las obras y convenios necesarios para una ciudad que, por su escala y ubicación fronteriza, no puede quedar relegada del radar del Ejecutivo provincial. Mientras tanto, el intendente sigue aguardando una señal que confirme que su Municipio también es prioridad para el Gobierno provincial.