Alejandro RÃos es profesor de geografÃa y, por tercer año consecutivo, dedica sus vacaciones a dictar clases de apoyo gratuitas en la Plaza San MartÃn. Ante la crisis y la deserción, su vocación se convierte en el último refugio para estudiantes que llegan, incluso, sin saber leer ni escribir.
Alejandro RÃos es profesor de geografÃa y, por tercer año consecutivo, dedica sus vacaciones a dictar clases de apoyo gratuitas en la Plaza San MartÃn. Ante la crisis y la deserción, su vocación se convierte en el último refugio para estudiantes que llegan, incluso, sin saber leer ni escribir.
En el corazón de la plaza San MartÃn de Paso de los Libres, donde el ruido de la ciudad suele mezclarse con el murmullo de las vacaciones, hay un rincón que desafÃa la lógica del descanso estival. AllÃ, entre bancos de cemento y el clima impredecible del verano de la frontera, el profesor Alejandro "Grillo" RÃos sostiene una trinchera educativa.
Sin embargo, detrás de la noble tarea de repasar mapas o fórmulas matemáticas, se esconden realidades que estremecen. El docente relata conmovido situaciones que exponen las grietas profundas de la alfabetización actual. En uno de los momentos más impactantes de su labor, descubrió que uno de sus alumnos, ya avanzado en el nivel secundario, no sabÃa leer ni escribir.
A pulmón, cargando su propio celular para darles internet y costeando fotocopias de su bolsillo, Alejandro demuestra que la educación no es solo un trámite administrativo, sino un acto de amor y compromiso social.
Aunque este año la Municipalidad ha ofrecido espacios fÃsicos con mayores comodidades, el espÃritu de las "clases en la plaza" permanece intacto: entender que cada estudiante es un mundo y que, a veces, un banco en una plaza puede ser el lugar más importante del universo para quien busca no rendirse.
Para Alejandro, el desafÃo no es que memoricen, sino que razonen y se sientan escuchados. En un tiempo donde la indiferencia parece ganar terreno, su "locura" —como la llaman algunos colegas— es, en realidad, la forma más pura de cordura: la de un maestro que se niega a soltarle la mano a sus alumnos.